Apuntes para el análisis de coyuntura 3: situación económica de Honduras


El bloque en el poder el poder desea continuar el modelo económico que tan buenos resultados ha dado

La continuidad del modelo económico como propuesta del bloque de poder

Con el poder hegemónico obtenido tras el golpe, el bloque dominante expresa durante los primeros meses del 2010 su estrategia económica de largo plazo para Honduras, en el documento titulado “Ley Visión de país 2010-2038, plan de nación 2010-2022”:

La estrategia nacional de competitividad identifica cuatro motores de desarrollo que deben ser impulsados en forma agresiva y sostenida a nivel internacional:

  1. Un nuevo momento de la maquila (esta vez orientada a servicios como Contact Centers y Servicios de Back Office).
  2. Desarrollo de nuestro potencial agroalimentario (es decir grandes exportadores)
  3. Promoción del sector forestal (industrias extractivas)
  4. Desarrollo integral del turismo.”1

Es decir, la “nueva” estrategia de crecimiento económico y desarrollo para por exactamente los mismos pilares que la han caracterizado en las últimas décadas: la explotación de la mano de obra barata como “ventaja comparativa” del país en el mercado internacional, el apoyo a los grandes agro exportadores, industrias extractoras y una apuesta aún no realizada por el desarrollo turístico.

En corto, una continuidad del modelo liberal que ha imperado en Honduras desde los años 80 del siglo pasado. En el contexto político post golpe, el planteamiento neoliberal se expresa de forma más directa: “En este panorama el Gobierno y la ciudadanía tendrán la tarea de racionalizar el uso de los recursos disponibles, asignando los fondos escasos hacia los fines con una mayor rentabilidad social y económica, lo que implicará la cancelación de programas de poco rendimiento económico y social, la reestructuración o cierre de instituciones con escaso impacto sobre el bienestar social y la revisión de la estructura impositiva, para reducir la evasión y aumentar la progresividad de la escala tributaria”.2

Durante el 2010, la “racionalización” de los recursos disponibles se ha traducido en el aumento de precios de servicios e impuestos indirectos y la continuidad de la desigualdad tributaria. De acuerdo a la DEI en el actual período continúa la tendencia de defraudación fiscal que costó al Estado de Honduras por lo menos 30 mil millones de lempiras durante el 2009, y organizaciones civiles como FOSDEH han identificado que entre exoneraciones fiscales, dispensas y subsidios se pierden aproximadamente 3,359 millones de lempiras cada año. 3

De la crisis del 2009 la economía del país hereda además:

  • Fuertes disminuciones en la producción y exportación (agroindustria, maquilas)

  • Aumento del desempleo (de la población económicamente activa 2,8 millones a principio del 2009 habían 1,2 millones de desempleados y para finales del mismo año subió a 1,3 millones, según cifras del COHEP y el INE lo que implica se sumaron 100,000 hondureños/as a las filas de los desempleados/as),

  • Disminución de ventas de productos y servicios, disminución de la inversión extranjera directa y del turismo (el BCH planta una disminución del 20% en los ingresos del sector turismo para el 2010 en comparación con su total de 6,426 millones de lempiras en el 2009)

  • Pérdida acelerada de la las Reservas Internacionales Netas (RIN) que se produce en el 2009 como producto del temporal congelamiento de créditos de los organismos financieros internacionales y de la marcada corrupción, es decir el despojo por parte del régimen de facto de Micheletti. 4
  • Reducción en los ingresos fiscales: para el mes de abril la recaudación sumó 13,997millones, que es menor a los 14,200 millones obtenidos en el mismo período durante el 2009.

  • Reducción de ingresos por impuesto sobre la venta al mes de abril en un 23% con respecto al mismo período en el 2009, lo que podría estar motivado por el cierre de muchas pequeñas y medianas empresas.

  • Reducción de ingresos por el impuesto sobre ventas de 307 millones de lempiras en este período, lo que evidencia una baja la capacidad adquisitiva de la población.

Por otro lado, el gran éxito económico que el actual gobierno puede señalar es la marcada desaceleración de la inflación hasta ubicarse en 3.0% (“la inflación está controlada, eso se acabó” declara a medios locales el ministro de finanzas). Sin embargo, la caída de la inflación es una bendición a medias, debida al derrumbe de la demanda interna provocado por la menor actividad económica, menores precios en el rubro de “alimentos y bebidas no alcohólicas”, la estabilidad en el tipo de cambio nominal y en particular los descensos en los precios de los combustibles en el mercado internacional.

Es decir, uno de los principales factores del control de la presión inflacionaria se encuentra en manos de la especulación energética internacional, y el otro refleja una reducción de la actividad económica nacional.

Simbólicamente, uno de los sectores que muestra mayor dinamismo es el militar: “El crecimiento de los gastos relacionados con los militares llegó a niveles altos (7%). Sólo en armas y municiones se importaron US$ 10.1 millones, lo que implica un incremento absoluto de US$ 2 millones con respecto a 2008 y un crecimiento relativo de 24.5%.”5

En esas condiciones, el gobierno no está en capacidad de satisfacer las demandas salariadas planteadas por los gremios, y su propuesta económica no pasa por el impulso en medidas monetarias y fiscales para la reactivación del endeble aparato productivo del país. Muy por el contrario “la respuesta del gobierno de facto fue realizar una política monetaria contraccionista que elevó las tasas de interés, acentuando la caída de la inversión y la contracción económica. En otras palabras, en vez de tener políticas contra cíclicas, el gobierno de facto optó por medidas pro cíclicas, agudizando la caída de la producción y el ingreso.”6

El último presupuesto general del Estado aprobado por el congreso nacional en septiembre del 2009 para el año 2010 fue de 119,000 millones de lempiras (unos 6,295 millones de dólares).

Las fuentes de financiamiento son:

  1. Las recaudaciones fiscales (impuestos sobre la producción, la venta, el consumo, la renta, otras) 44,000 millones de lempiras.
  2. Las remesas en dólares de los emigrantes 47,250 millones de lempiras
  3. Los prestamos o endeudamiento externo (BM, FMI, BID, BCIE) 7,000 millones de lempiras.
  4. Los préstamos o endeudamiento interno (banca privada nacional) 2,000 millones de lempiras.
  5. La venta o cobro de servicios públicos (teléfono, energía eléctrica, agua, comunicaciones, concesiones, etc.), 5,000 millones de lempiras.
  6. La inversión extrajera directa 11,340 millones de lempiras.

Esto hace un total estimado de 116,590 millones de lempiras como posibles INGRESOS o Producto Interno Bruto (PIB) del país. Lo cual deja un déficit de 2,410 millones de lempiras en relación al presupuesto aprobado de 119,000 millones, lo que equivale a un déficit fiscal de 2.% del PIB.7

De acuerdo a FOSDEH “El presupuesto 2010 sigue reflejando prioridades de gasto y no de inversión. Partidas presupuestarias que fueron altamente cuestionadas en las administraciones pasadas siguen reflejando un uso desmedido de recursos, sin presentar un impacto real, por ejemplo: el Congreso Nacional, Casa Presidencial o las Secretarías de Defensa y la de Seguridad”8

Del total de los recursos presupuestarios ejecutados hasta el momento (Lps. 31,258.80), Lps. 11,180.78 millones (35.8%) corresponden a gastos sin imputación presupuestaria, es decir que no cuentan con una línea presupuestaria que soporte el gasto y Lps. 20,078.03 millones (64.2%) corresponden a egresos presupuestados.9

Mientras tanto, continua la tendencia a la reducción en una de las principales fuentes de ingresos del país, las remesas. “De acuerdo a los resultados de la encuesta realizada en enero de 2010, el monto promedio de envío mensual fue de US$327.0, inferior en 12.4% a los US$373.3 reportados en la encuesta de enero de 2009.”10

Aunque las autoridades del Banco Central de Honduras prevén un optimista producto interno bruto 2010 de 2.5% a 3%, entes regionales como la CEPAL empiezan ya a proyectar las limitaciones de dicho crecimiento, señalando una caída de al menos 3% en el mismo.11

En el actual contexto, quizá lo más grave no sean los indicadores económicos. El control de la inflación por ejemplo abre las puertas a firmas de convenios y obtención de créditos con los entes financieros internacionales.

Sin embargo, si debe verse como grave la aparente parálisis e incapacidad de actuación del gobierno actual. A 8 meses de haber asumido su mandato, el gobierno de Lobo Sosa “no ha elaborado, ni siquiera perfilado, un plan anti crisis de corto y mediano plazo en el cual exista una mayor coherencia entre la política monetaria, fiscal, comercial y de inversión pública, que también vincule un posible acuerdo con el FMI, pero con indicadores que puedan cumplirse y crear un plan de inversión pública integral que fomente la productividad y el empleo, especialmente al sector social de la economía.”12

Como observamos en el apartado sobre el contexto político, los empresarios que forman parte del bloque en el poder tampoco han acudido en auxilio de los problemas financieros del gobierno, y por el contrario organizan presiones políticas para obtener aún mayores beneficios y prebendas.

En esas condiciones, la situación económica del gobierno actual es insostenible. La inversión pública está paralizada y esto se refleja en las crisis del sistema hospitalario, la incapacidad de atención a demandas sociales producirá mayores choques con las exigencias gremiales y los paquetes fiscales aprobados hasta el momento no logran la recuperación financiera que el gobierno necesita para funcionar.

Esto se traducirá en un aumento de los problemas de gobernabilidad del gobierno nacionalista y muy probablemente en un número mayor de “paquetes fiscales” de corte neoliberal, sin enfrentar las desigualdades tributarias y sin proponer la reactivación productiva del país busquen obtener recursos a través del aumento a impuestos indirectos y de nuevos procesos de endeudamiento interno y externo.

1  “Para unos cuantos” Análisis crítico de la “Ley Visión de país 2010-2038, plan de nación 2010-2022. Sergio Bähr, MADJ, Tegucigalpa, Honduras Junio 2010. https://sergiobahr.wordpress.com/

2  “Ley Visión de país 2010-2038, plan de nación 2010-2022”. Congreso de la República, Honduras 2010.

3 Citado en Análisis de contexto situación política- económica y social de Honduras. Carlos Moisés Del Cid, ADEPES, marzo 2010

4  “Análisis de coyuntura” MT, ya citado.

5 Consecuencias económicas del golpe de estado. Wilfredo Girón Casillo. POSCAE – UNAH, marzo 2010

6 Hugo Noé Pino, ex presidente del Banco Central de Honduras citado en Consecuencias económicas del golpe de estado. Wilfredo Girón Casillo. Ya citado.

7 Análisis de contexto situación política- económica y social de Honduras. Carlos Moisés Del Cid, Ya citado.

8 Balance del FOSDEH: Los cien primeros días de la Administración Lobo Sosa. FOSDEH, Tegucigalpa, Honduras marzo 2010.

9 La ejecución presupuestaria 2010: Más dudas sobre el futuro económico del país. FOSDEH, Tegucigalpa, Honduras. 2010

10 Remesas familiares enviadas por hondureños residentes en el exterior y gastos efectuados durante sus visitas. BCH, Tegucigalpa, Honduras. Enero 2010

12 Fosdeh, ya citado.

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